Quién lo quiera leer, que lo lea…
¿Que és? ¿De donde viene? ¿Con que se come?
Bueno pues en realidad no se come, la casuarina es vulgarmente conocida como “pino”, sin embargo, esta especie no pertenece a la familia Pinaceae; de hecho, es la única especie viva actualmente del orden casuarinales (fam. Casuarinaceae); su nombre científico es Casuarina equisetifolia y se le ha llamado comúnmente “pino de australia” denotando su origen real. Esta especie puede alcanzar fácilmente los 25 metros de altura, llegando en ocasiones hasta los 30; aunque originalmente es un arbusto. Se llega a utilizar como cerca viva.
Su nombre proviene de la similitud de su follaje con las plumas del avestruz lacio o casuarino, equisetifolia viene de la palabra latina “equus”, que significa caballo, seguramente por que al que la nombró le pareció que el follaje crecía como colas de caballo.
Produce flores masculinas y femeninas en la misma planta, esto es que cada árbol o arbusto es capaz de reproducirse por si sólo, sin embargo, no dentro de una misma flor. Producen un fruto similar a las piñas de los pinos (de donde de hecho proviene el nombre de los pinos: Pinaceae), y que fomenta la confusión de las casuarinas con pinos.
Esta especie es común en las costas de casi todo el mundo, sin embargo, como mencionamos anteriormente, es originaria de las costas australianas; es de madera muy dura y su corteza es rica en taninos, unos pigmentos naturales que sirven, por ejemplo, para combatir la diarrea. Presenta una cualidad llamada alelopatía, que se refiere a que esta planta produce sustancias que resultan tóxicas para otras plantas, de esta manera, elimina la competencia y siempre que ustedes vean una casuarina podrán observar que debajo de la copa de éstos árboles no crece ninguna otra planta.
Sus raíces son fuertes y se extienden ampliamente, lo que la hace útil en casos de pérdida de suelo por erosión, esta planta mantendrá el suelo en su lugar. Ha sido sembrada en suelos poco viables con resultados sorprendentes; sin embargo no todo es miel sobre hojuelas.
Al ser una planta introducida, no existen depredadores naturales que la controlen, por lo tanto se puede llegar a reproducir sin control. Sus semillas son muy resistentes: existe la teoría de que las primeras casuarinas llegaron a américa sin la intervención de el ser humano, si no que sus semillas viajaron por el océano hasta tierra firme. Sus raíces pueden llegar a extenderse a tal grado que deterioran con facilidad carreteras y banquetas hasta hacerlas inutilizables, y al ser una madera extremadamente dura, su remocion del suelo es un problema; por lo que no es recomendable dejarlas crecer sin control.
Si se poda adecuadamente, esta planta se mantendrá como un arbusto de mediano a pequeño, que será muy vistoso y práctico para utilizar como cerca viva.
Esta planta es común en cancún, hay varias sembradas sobre el camellón de la avenida tulum y en muchas otras avenidas internas de la ciudad. Un miembro más de todos aquellos que podemos decir “Vivo en Cancún”.
Si como lo dice el título estamos por empezar, iniciamos la cuenta regresiva.
y contando…
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